Editor’s Note: This story was originally published in The Nevada Independent. The Nevada Sagebrush has partnered with The Nevada Independent to bring our readers more Nevada news

El Gobernador Steve Sisolak habla con un preso quien le demuestra el funcionamiento de un simulador de construcción, durante un recorrido por High Desert State Prison. Viernes 4 de enero de 2019. (Foto: Daniel Clark / The Nevada Independent).

Por Michelle Rindels / The Nevada Independent

Esta nota fue traducida al español y editada para mayor claridad a partir de una versión en inglés que aparece en la página de The Nevada Independent.

Después de un esfuerzo para ayudar a que reclusos obtengan sus actas de nacimiento, más de la mitad de quienes salen de las cárceles de Nevada no tienen ningún tipo de identificación cuando salen libres y eso dificulta gravemente sus posibilidades de éxito en la comunidad, dijo a los legisladores el jefe del Departamento de Correccionales de Nevada (NDOC).

El director de Prisiones James Dzurenda hizo esos comentarios el pasado jueves ante el Comité Judicial del Senado estatal.

Aunque la vocera de NDOC, Brooke Santina, no pudo dar cifras exactas sobre cuántos reclusos habían sido liberados sin identificación, la agencia deja en libertad a unas 6,200 personas por año, por lo que el cálculo de Dzurenda del 50 por ciento significaría que cada año más de 3,000 reclusos salen sin el documento de identidad.

“Cuando le quitamos toda identificación a un infractor ¿Cómo consiguen un lugar para vivir? ¿Cómo consiguen un hotel si no tienen identificación? No pueden”, dijo Dzurenda. “¿Cómo obtiene los recursos, ingresa en programas comunitarios sin ninguna identificación o incluso obtiene los medicamentos farmacéuticos que necesita para su tratamiento?”

En la pasada sesión, legisladores aprobaron una propuesta de ley que requiere que el NDOC verifique, con documentación original, como un acta de nacimiento, el nombre verdadero y la edad de una persona antes de entregar cualquier identificación.

Actas de 2017 indicaron que el NDOC no testificó para la propuesta, y ni el Departamento de Vehículos Motorizados (DMV) ni el NDOC informaron a los legisladores que podría tener un costo.

Cuando el NDOC buscó financiamiento meses después para contratar más personal para cumplir con el nuevo requisito, los legisladores cuestionaron por qué no se presentó el asunto durante la sesión.

De los 12,959 internos en prisión a principios de este mes, 8,773 de ellos, o más de dos tercios, no tienen un certificado de nacimiento en archivos.

El NDOC dice que hasta el momento ha procesado 4,707 certificados de nacimiento. En algunos casos, los internos ya tenían la documentación o habían recibido ayuda para obtenerla a través de socios como el Centro de Detención del Condado de Clark.

El número de certificados de nacimiento que procesó el NDOC tan solo el año calendario pasado es de 3,733, dijo Santina.

Pero para ayudar a los presos cuando no se pueden obtener los certificados, el NDOC ha propuesto un proyecto de ley en esta sesión que una vez más daría a los funcionarios de la prisión la opción de ofrecer una identificación no verificada, que estaría claramente etiquetada como tal.

El DMV ya ha expresado su preocupación acerca de involucrarse en un proceso con identificaciones que sean menos infalibles.

“Nuestro mayor reto es asegurarnos de que la integridad de las tarjetas que producimos sea precisa”, dijo el oficial del DMV Jude Hurin en 2017. “No podemos comprometernos en eso, y lo enfatizo porque somos una agencia que, cuando creamos una licencia o tarjeta de identificación, la gente confía en nuestro proceso de investigación”.

Dzurenda dijo que los casos de los reos pueden ser difíciles porque a menudo usan un alias cuando son admitidos en prisión y puede ser imposible determinar si el nombre que le dan a la policía es el correcto.

Pero señaló que aunque una identificación del NDOC sin verificar no está respaldada por un acta de nacimiento, los datos están vinculados al perfil de ADN del recluso.

El portavoz del DMV, Kevin Malone, dijo que su agencia no tenía ningún comentario sobre la propuesta más reciente para permitir identificaciones no verificadas para los presos y aún se está discutiendo el proyecto de ley con otras agencias.

Cómo funciona

El NDOC dice que la agencia ha estado preguntando a los presos al momento de la admisión si tienen su acta de nacimiento. Si no es así, se les da una solicitud de registros vitales originada en su estado de nacimiento.

Si un recluso entrega la solicitud, el personal de registros vitales del NDOC registra la solicitud y adjunta cualquier documentación adicional a la solicitud, según los requisitos del estado para obtener los certificados de nacimiento.

Los honorarios por un certificado de nacimiento se deducen de la cuenta bancaria de un recluso, y el certificado se envía a la prisión, que lo almacena en el archivo del recluso.

Pero muchos reclusos se niegan a llenar el formulario, o gastan el dinero para pedir uno porque no esperan que los liberen pronto. Según Ballotpedia, las actas de nacimiento pueden costar entre $7 y $34 dólares, según el estado.

Más allá de eso, existen obstáculos para obtener certificados de nacimiento de otros países.

Dzurenda dice que está trabajando con la Cámara de Comercio Latina para tratar de suavizar el proceso de los certificados de nacimiento de América Latina, y los funcionarios de la prisión dijeron que también están trabajando con las embajadas para ver si podría haber una ventanilla única para obtener los documentos.

Además del proceso de admisión, el personal del departamento de registros vitales de las prisiones hace visitas periódicas a las instituciones y pasa el día en una unidad de vivienda para tratar de expedir más certificados de nacimiento. Pero no es fácil: Santina dijo que a veces los estados tardan entre 14 y 16 semanas en procesar una solicitud y enviar el certificado a Nevada.

“Nunca tendremos el 100 por ciento de cumplimiento en este esfuerzo”, dijo.